Río Rímac

viernes, 12 de diciembre de 2014

La historia de la Virgen del Tepeyac



ROMA, 12 Dic. 14 / 12:05 am (ACI).- “No se entristezca tu
corazón… ¿Acaso no estoy yo aquí, que soy tu Madre?”, le dijo
la Virgen de Guadalupe al afligido Juan Diego un 12 de diciembre
de 1531. Ella, la Emperatriz de América y Patrona de México,
quiso dejar su imagen desde ese día en una sencilla “tilma” 
como señal del Amor de Dios para creyentes y no creyentes.
Con motivo de esta gran celebración, las puertas de Basílica
de San Pedro se abrirán hoy para que el Papa Francisco junto a
miles de fieles latinoamericanos y 750 sacerdotes concelebrantes
festejen una gran Misa criolla en castellano.
La historia de la Virgen del Tepeyac
Solo diez años después de la conquista de México, los misioneros
tenían poco éxito en la evangelización y conversión de los
nuevos pueblos, en gran parte por el mal ejemplo de los que
llamándose cristianos, abusaban de los nativos.
El 9 de diciembre de 1531 la Virgen se le apareció a un humilde
indio, convertido al cristianismo, llamado Juan Diego, en un
lugar denominado Tepeyac. María se presentó como “la perfecta
siempre Virgen Santa María, Madre del verdadero Dios”.